16.8.23

El Huevo o La Gallina

Pareciera ser que cuando la verdad no es algo evidente todos tenemos la razón, hay un acertijo que no solo desafía nuestro intelecto también , ¿Qué fue primero el huevo o la gallina? esta pregunta tiene tantas respuestas como personas haya en el mundo y encima todas ellas tienen razón, parece sencillo pero este interrogante desafía hasta al intelecto más filoso, 

y encima le quita la razón a cualquiera, porque sin una prueba cualquier respuesta es valedera, antes de intentar aflojar este nudo vamos a hacer una profunda inhalación y un reflexivo silencio, no intentamos resolver este misterio pero nos vamos a entretener un buen rato dándole unas cuantas vueltas al asunto, 



trae a la rastra una tremenda carga filosófica, con una histórica tan larga que del vamos ya nos condiciona, para poder darle otro contexto analicemos ¿qué es un huevo? y ¿qué es una gallina?, un huevo fecundado contiene todo el material orgánico y genético necesario para desarrollar y dar vida a una perfecta gallina, solo faltaría sumarle la energía del calor de la incubación, por otro lado la gallina contiene todos los órganos y habilidades biológicas necesarias para producir una buena cantidad de huevos, obviamente en algún momento habrá que juntarla con un gallo para que esos huevos sean genéticamente completos, si lo vemos desde un punto de vista informático o computacional, podríamos decir que el huevo representa un "programa genético" el cual al ejecutarse produce como resultado una hermosa gallina, mientras que la gallina puede verse como una "máquina biológica", la cual tiene la función de replicar ese programa genético, y de paso durante los lapsos de tiempo que hay entre ponida y ponida vivir una vida plena de experiencias, ahora bien, en base a esta nueva perspectiva, podemos volver a hacernos la famosa pregunta ya en otros términos, entonces ¿qué fue primero el código genético o la máquina biológica?,

Parece que cuanto más detalladamente lo analizamos más se nos complica el tema, pero sigamos dándole vueltas al asunto del huevo y la gallina, no debería resultarnos tan complicado algo tan cotidiano, son los mismos huevos que consumimos a diario. Dijimos que un huevo tiene todo el material genético necesario, lo que comúnmente denominamos ADN, eso que llamamos el código genético, todo el conocimiento necesario para hacer o confeccionar una gallina. Reconocemos al ADN como un código porque sabemos que porta un conocimiento, una información, es comprensible y se puede interpretar. Entonces, ahora sí, podemos plantear la misma pregunta con un enfoque ya más científico, con términos rimbombantes, ¿el código genético crea organismos para que haya más y variado código genético? o por el contrario ¿los organismos crean código genético para que haya más y variados organismos? En otras palabras:

¿Los huevos crean gallinas para que haya más huevos? 

o por el contrario

¿Las gallinas crean huevos para que haya más gallinas?

Hasta ahora no hemos despejado mucho el panorama, preguntar ¿qué fue primero? es como preguntar ¿qué es más importante?, sin lugar a dudas el conocimiento contenido en el código genético es trascendental, pero no son menos importantes las experiencias que se presentan a lo largo de la vida de una humilde y común gallina, sabemos que los hábitos están condicionados por el código genético pero recíprocamente este último también se ve afectado y llega a ser modificado por los hábitos. Conocimiento innato, impresión genética que condiciona la función, desarrollo y comportamiento, conocimiento adquirido, experiencias que imprimen nuevo conocimiento.

Podríamos seguir reflexionando sobre este tema y encontrar alguna respuesta más o menos satisfactoria, o algún interrogante más interesante, pero ese no es el espíritu de este escrito, por el contrario, lo interesante es indagar y no divagar, dar el espacio para liberar la curiosidad, ejercer el intelecto, experimentar el silencio que encierra la respuesta de la conciencia, lo que finalmente resulta en un verdadero proceso transformativo. Un velo de misterio envuelve a la naturaleza, ella constantemente nos invita a descubrirla y reconocerla en los detalles cotidianos, los cuales no son necesariamente atendidos por nuestros sentidos o nuestro intelecto.

¿Qué es más importante el conocimiento contenido en el inerte huevo o las experiencias vividas por la gallina?

¿Qué fue primero el conocimiento o la experiencia?

La verdadera sabiduría está en el obrar

A lo largo de la historia la humanidad ha tenido muchos grandes maestros, verdaderos sabios que supieron mostrarnos exteriormente estos principios, símbolos que representan la esencia real de lo que hay en nuestro interior, esos sabios han tenido discípulos que han logrado ver dentro de sí mismos lo que se les señalaba exteriormente, esos discípulos luego se convirtieron en apóstoles divulgando las enseñanzas de sus maestros, siempre han sido los discípulos quienes fundaron las escuelas nunca los maestros, así como hay muchas profesiones también hay muchas escuelas y muchos alumnos, cada uno con su particular inquietud, cada uno con su vocación, cada uno con un camino.